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Recobrando el paso firme
Los
Emperadores se recuperaron de la derrota sufrida el
pasado fin de semana y le asestaron un certero golpe a
los Tiburones para mantener en solitario el segundo
lugar de la tabla de posiciones.
Fue un encuentro sumamente parejo donde ningunos de los
dos equipos mostró el nivel de juego que habían tenido
en semanas anteriores.
La victoria estaba para cualquiera, ambos peleaban por
ese punto de oro que lo separara del otro y terminaron
siendo los rojinegros quienes gritaron más fuerte para
llevarse el triunfo.
El marcador se abrió recién en el tercer cuarto cuando Matias
Garay (FB) en acarreo directo por el centro de la línea
rompe el plano de las diagonales para anotar lo que a la
postre sería la única anotación del cotejo.
Semana tras semana Garay, junto a Costa, Salsano y
Germano, vienen convirtiéndose en los baluartes de este
equipo.
No podríamos decir que con este triunfo los Emperadores
ya están en la final del torneo pero fue un gran
obstáculo el que acaban de sortear en camino al trofeo
del Red Bowl, a la vez que le propinan un duro golpe a
los Tiburones que venían en constante ascenso.
Por el apretado marcador, podemos deducir que las
defensivas fueron las que mejor hicieron el trabajo, y
de hecho fue así.
El dicho popular marca que las defensivas son quienes
ganan los campeonatos, yo le agrego: “no sin un ataque
balanceado”.
Con esto quiero decir que si alguno de los equipos
piensa pelearle el torneo a los Toros será mejor que
vayan aceitando esta faceta antes de la final del mismo.
Los Sharks no jugaron un mal encuentro, pero obviamente
no alcanza con sólo defender bien, para ganar los
encuentros se debe tener la capacidad de anotar puntos y
no logro identificar en Arenas (QB) un mariscal de campo
que pueda conectarse con sus receptores para darle
profundidad a su ataque.
El equipo de los Tiburones basa mucho su ataque en el
juego terrestre con dos excelentes corredores como lo
son Bourdin y Cancela, pero si Arenas, quien maneja como
QB el primer y segundo cuarto de cada encuentro de su
equipo, no comienza a dar signos de confianza a la hora
de lanzar el ovoide los Tiburones no llegarán lejos esta
campaña.
Quizás sea momento de hacer un cambio en los controles y
pasar las riendas por completo a Geanfranco Picerno,
quien ha demostrado más de variantes a la hora de
distribuir el juego del equipo de negro.
Una semana libre les espera a los Sharks, semana que
deberán aprovechar antes de que les toque salir del
estanque para adentrarse en la plaza de toros.
Los Emperadores irán a la guerra contra los Bárbaros y
de ganar los dejarán fuera de la pelea, poniendo ellos
un pie en la final del torneo.
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